Estas hospitalizaciones, que se llaman generalmente ingresos involuntarios, viene a ser que ingresas en una unidad de psiquiatría hospitalaria (también puede ser en otros dispositivos), pese a que uno mismo no quiere, es decir, pierde la libertad de decidir lo que quiere hacer que en este caso, es permanecer aislado el tiempo necesario (puede ser bastante tiempo) generalmente recibiendo tratamiento psiquiátrico en un hospital. Yo lo he vivido tanto en España como en otros países de Sudamérica después de alguna de mis fugas psicóticas y el concepto es prácticamente el mismo.
Existe mucho revuelo y muchas opiniones en torno a esta “medida cautelar” que es sin duda coercitiva. Desde mi punto de vista debería de ser el extremo del último recurso, pero en la práctica no lo es, yo lo he vivido en unas quince ocasiones y es el procedimiento judicial menos garantista que existe, desde mi punto de vista.
Intentan defender que el proceso normal, que en realidad es el lógico, es que un juzgado determine que necesitas ayuda psiquiátrica y te lleven al hospital, pero no es así normalmente. Como yo lo he vivido es que por circunstancias de la enfermedad (en mi caso la esquizofrenia) acabas en el hospital y es el psiquiatra de guardia de ese momento el que decide el ingreso y se lo comunica al juzgado de la zona, en mi caso de Madrid. Lo comunica en el plazo de 24 horas y el juzgado debe ratificar el ingreso involuntario en las siguientes 72 horas después de que haya un juicio donde se supone que puedes defenderte. En la práctica y desde mi experiencia puedo decir que no es así, aunque se mantienen los plazos generalmente.
Cuando digo que no es un proceso garantista me refiero a que se tienen que cumplir una serie de protocolos por parte del hospital que no se cumplen, lo digo desde mi experiencia personal, y las opciones que tienes de defender digamos tu libertad son prácticamente ninguna.
El proceso a dia de hoy, por lo menos en Madrid en los dos hospitales donde yo he tenido ingresos los últimos años, es que te abren la puerta de tu habitación en el momento que menos te lo esperas, nadie te ha explicado absolutamente nada de lo que está ocurriendo y te ponen delante un dispositivo del tiempo tablet u ordenador portátil y a través de una videollamada cutre hablas con el juez, fiscalía y el médico forense del juzgado, durante unos 3 o 4 minutos, sin saber prácticamente que estás haciendo ni con quién estás hablando, te preguntan dos o tres chorradas y de repente fin. Ya sabes que estás condenado a quedarte en ese hospital.
Ojo, que yo no quiero decir que la medida sea mala, yo agradezco la mayoría de las veces que se ha usado conmigo, lo que no me gusta es como es el proceso judicial, que lo considero sin garantías, estás condenado en cuanto el médico toma la decisión, lo del juzgado es un paripé para cumplir con una ley que realmente no se cumple.
Entonces el juzgado ya ha respaldado el ingreso, hay una puerta por la que no vas a salir durante mínimo varios días y te vas a quedar ahí, con las normas estrictas de estas unidades, que no tienes porque necesitar tu en tu situación, pero te toca, por tu propio bien.

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